Cada vez se hace más difícil llegar con un mensaje de publicidad a los mejores consumidores.
Su habilidad poderosa para evadir el marketing se hace cada día más fuerte.
Entonces, ¿cómo podríamos obtener su atención?
La respuesta no es tan simple de poner en práctica como lo es entenderla.
El marketing de permiso es el privilegio (no el derecho) de entregar anticipadamente, mensajes personales y relevantes a personas que actualmente desean recibirlos. (Seth Godin)
“Poner atención” es la frase clave, porque el marketing de permiso comprende que cuando alguien escoge poner atención, están pagándote con algo valioso.
No hay forma de que ellos vuelvan a retomar tu atención si la perdieron. La atención se vuelve en un tema importante, algo para ser valorado, no mal gastado.
Si piensas que estás haciendo marketing de permiso porque le estás enviando información a una persona que dejó su email en tu formulario de inscripción o porque lo obtuviste por otro medio, estás completamente equivocado.
Si crees que por poner en el pie de página de tus email o newsletter que el envío no es un spam porque se encuentra protegido por un marco legal, eso no transformará tu mensaje en algo que le de valor a tu cliente.
Un caso de marketing de permiso es cuando durante dos semanas no has escrito más que un par de entradas en tu blog en lugar de las seis que acostumbrabas y comienzas a recibir email de lectores donde te preguntan que te sucedió o porque has escrito tan poco.
En resumidas cuentas, no puedes obligar a tus clientes o lectores a que reciban o lean tus mensajes… es una cuestión de respeto, es una opción de ellos.
Esta opción se sustenta en un compromiso bilateral, donde tú por una parte le dices que harás por él x,y o z, a cambio el cliente o lector te otorgará atención. Es una relación que comienza con una promesa, la cuál no debe ser rota ni alterada en el tiempo.
Y si estás pensando que podrías comunicarle a tu cliente algo que estaba fuera de este acuerdo implícito, pero que consideras que agregará valor, no lo hagas.
Si estás pensando en que hacer marketing de permiso no es algo fácil, estás en lo correcto. Son muy pocas compañías en el mundo las que lo han incorporado como política de comunicación, sin embargo, las que lo han hecho, han creado un valor inigualable con sus clientes y prospectos al lograr que cada uno de ellos les preste la tan deseada y cotizada atención.
Les dejo un caso de una empresa norte americana que logró hacer un programa de comunicación basado en marketing de permiso que le generó un retorno inimaginable.
