La revolución de los medios y las comunicaciones abre una serie de oportunidades para aquellas empresas que sepan cómo participar coherentemente en este nuevo y vertiginoso escenario.
La coherencia no es fácil de conseguir, más ahora que la tecnología avanza más rápido de lo que podemos asimilarla.
Las nuevas tecnologías permiten implementar plataformas para dar soporte a la organización en sus diferentes frentes.
Así surgen nuevos software de call center, de cobranza, de CRM, de ventas y de web, entre otras innumerables aplicaciones que normalmente actúan desintegradas entre si, a su propio ritmo y con estrategias comunicacionales interpretadas de maneras diferentes por cada una de estas áreas.
Imagínense, si cada uno de estos software tiene su propia base de datos, ¿cómo podría la empresa (no sus áreas por separado) ver a sus clientes y entregarles el producto, el mensaje y la atención que cada uno de ellos necesita?
Según mi experiencia, 1 de cada 10 clientes con los que trabajamos, tiene sus bases de datos centralizadas en un solo repositorio de información, dinámico, actualizado y coherente, sobre el cual todas las áreas ven al cliente de la misma manera (con los mismos atributos) y desde donde se pueden comenzar a realizar acciones sincronizadas y alineadas a las reglas de negocio de la compañía por sobre las de sus diferentes áreas.
La palabra clave es orquestación. Para innovar en los procesos del negocio es necesario contar con todos los elementos disponibles y preparados para que estos puedan ser orquestados. Orquestar con información coherente es la base del éxito en este nuevo escenario de las comunicaciones y los medios.
Si el público fuera para este concierto lo que tus clientes son para tu empresa, ¿no preferirías entregarles un mensaje mejor orquestado?
