Cuando muchos creían que la Web estaba sin un norte, que nadie podría derrocar a Yahoo o a Microsoft, nacen nuevas empresas que desarrollan sus proyectos sobre las bases que sustentan la Web 2.0. Así llegó Google, Flickr, Facebook, Youtube y Wikipedia entre otros, a marcar la pauta de como hacer las cosas para tener éxito en esta nueva red.
En general, cuando mencionamos el término Web 2.0 nos referimos a una serie de aplicaciones y páginas de Internet que utilizan la inteligencia colectiva para proporcionar servicios interactivos en red dando al usuario el control de sus datos.
Así, podemos entender como 2.0 “todas aquellas utilidades y servicios de Internet que se sustentan en una base de datos, la cual puede ser modificada por los usuarios del servicio, ya sea en su contenido (añadiendo, cambiando o borrando información o asociando metadatos a la información existente), bien en la forma de presentarlos, o en contenido y forma simultáneamente.” (Ribes, 2007)
Estas definiciones encontradas en documentos o blogs están enviando un mensaje claro, “La Web que conocías, cambió”
Ahora, ¿cómo me afecta este cambio y que tengo que ver yo en él? La respuesta es simple, si trabajas en una compañía debes estar atento en cuanto a lo que están haciendo en su Web y si están apuntando en la dirección equivocada, entonces es casi un deber informales del error que están cometiendo, ya que este error estratégico, podría amenazar el futuro de tu empresa.
Les voy a contar de un caso cercano. Una reconocida agencia de viajes, con muchos años de trayectoria en el mercado local, no se había percatado de la gran amenaza que se les vendría encima en pocos años si no reaccionaban a tiempo, principalmente porque la Web 2.0 estaba cambiando el modelo de esta industria, dándole espacio para que nuevos actores como Expedia.com, con modelos que ganaban participación de mercado a velocidades impresionantes, llegaran a Chile a hacer con ellos, los mismo que Google hizo con Yahoo.
Un día, esta agencia contrató a un ejecutivo, perdón, un ejecutivo 2.0 para un cargo menor dentro del área Web de la compañía. Consciente de las amenazas y oportunidades que representaba esta nueva Web 2.0, no se demoró en hacerse escuchar y señalar con argumentos, el camino correcto que la Web debía seguir.
Hoy la empresa ha dado un paso importante al comenzar su reestructuración con orientación a la Web 2.0, incluyendo conceptos como colaborabilidad y sindicación entre otros, gracias a una señal de alerta entregada por un empleado comprometido con el éxito de su negocio.