Si las personas más inteligentes, ricas e influyentes del planeta ya apagaron el televisor, ¿te imaginas que están haciendo con los cientos de emails que reciben?
Hace algunos años (justo en el periodo nebuloso de Internet, 2001 al 2005) enviar emails con campañas promocionales o de marca era todo un cuento, que tenía por un lado a un receptivo lector novicio y por otro lado a una empresa ansiosa con falta de criterio… ¿el resultado? Todos lo conocemos.
Un breve análisis a algunas empresas locales me permitió concluir varias cosas respecto a los índices relacionados a los envíos de emailing, pero lo más impactante fue descubrir que las tasas de apertura promedio de los emailing cayó de un 70% a un 35% en sólo dos años, sobre envíos realizados a bases de datos de clientes de estas compañías. Ojo que no estamos hablando de envíos que consideran “permission marketing”, esto es, usuarios que escogieron recibir información de estas compañías.
Entonces, ¿qué se puede hacer para cautivar nuevamente a nuestros clientes para que nos oigan, miren o lean?
La respuesta es dejar de pensar en lo que nosotros (la empresa) queremos informarles y comenzar a escuchar al cliente para comprender que es lo que él quiere oír.”La comunicación es diálogo, no monólogo” (Felipe Sahli L.)
Sólo de esta manera estaremos entregando valor en la comunicación, y mientras el cliente perciba valor, siempre estará dispuesto a escuchar con algo más de atención.
Hice un pequeño levantamiento entre algunas empresas respecto a los contenidos de los emailing que me enviaban y aquí les escribo un breve resumen para que se hagan una idea:
- Una empresa de remate de productos me sigue enviando ofertas de productos para mascotas y mi perro se murió hace 7 años.
- Una empresa de comunicaciones me envía un newsletter promoviendo uno de sus productos, el cual yo ya tengo contratado hace varios meses.
- Mi banco me envía ofertas a las que puedo acceder con mi tarjeta de crédito, la cuál cerré hace años.
Estos casos son solo algunos, pero pueden responder, desde un punto de vista, porque las personas están dejando de leer los emailing.
Sin embargo, el motivo de fondo por el cual las personas están dejando de leer los emailing es porque tanto los usuarios como la Web, cambiaron.
Las personas saben lo que quieren y también donde encontrarlo. La Web 2.0 les permite por medio de nuevas tecnologías, controlar mejor el escenario, bloquear los contenidos chatarra y sindicar los contenidos de valor.
El desafío para las empresas en los próximos años no será menor.
El desafío para las agencias de publicidad no será menor.
El desafío para las agencias de medios no será menor.
El desafío para los medios tradicionales no será menor.
Les dejo un video de Seth Godin donde quizás puedas encontrar algunas claves o respuestas.