El email y sus usuarios
“El email no me llegó”, “No leí esa parte”, “No entendí bien la idea”, “aaah, no lo había interpretado así” son algunas de las clásicas respuestas que hemos escuchado de aquellos que debieron haber recibido ese mensaje a través de otro medio.
Hacerse el tiempo para redactar y enviar cinco emails seguidos (en fila) con requerimientos a un cliente, proveedor, compañero de trabajo o amigo y esperar que te los responda, es casi una falta de respeto para el que debe responder. Es como si la persona que escribe la lluvia de email pensara que es el único que le está pidiendo a esta persona que le responda algo, cuando en realidad esa persona tiene una lista enorme de contactos a los que debe responder, y que gracias al surgimiento de las nuevas redes sociales, esa lista crece y crece cada día.
El email, es un tremendo y poderoso medio de comunicación. Sirve para coordinar una reunión, para enviar archivos, en general, para comunicar. Pero, ¿pueden los email resolver y satisfacer el nivel de comunicación necesario para negociar o articular un proyecto?
La respuesta es NO.
La comunicación entre las personas y la química que genere su relación – fundamental para la negociación – se basa en cinco sentidos, la vista, la audición, el tacto, el olfato y el gusto. ¿Cómo podría una pantalla de monitor y unas letras competir hoy contra esto?
Dos ejemplos:
Los email no dejan ver la expresión de la contraparte, por ende no puedes deducir si te entendió, si te leyó, si le gustó o le molestó.
Las palabras escritas no tienen un tono que se pueda interpretar correctamente, lo que puede significar que una mala interpretación del tono de tu contraparte, lo ponga en una posición de negociación desfavorable. Quizás si usáramos Emoticonos en nuestros emails de negocio podría ayudar en algo, pero imagínense como sería recibir un email de negocio así: “Sorry
pero no vendimos lo que esperaba la gerencia,
le prometo que el próximo trimestre remontamos y que los doce millones de dólares que perdimos no le causará molestias al directorio
“
Como consejo, no envíen muchos email seguidos (en fila) a una misma persona, porque lo que van a lograr es que cada vez esa persona les responda menos y les preste menos atención.
Tampoco abuses del email como medio de comunicación. Si solicitas algo y a cambio recibes (si es que la recibes) una de las “clásicas respuestas”, ya sabes, la culpa fue tuya porque debiste haber usado otro canal.
A veces es mejor volver a lo básico y reunirse a conversar.
No es difícil cometer errores de comunicación en esta nueva era de la revolución de las comunicaciones. Lo que por más de 100 años podía ser orquestado sólo por algunos medios, en sólo algunos años se transformó en un universo de nuevos canales que no todos logramos comprender como usar y con esto experimentamos un nuevo escenario, muy diferente al que estábamos acostumbrados, al cual nos debemos enfrentar y saber adaptar cada día.
Les dejo un video de 5 minutos que hace una derivada del escenario actual y que explica a qué nos referimos cuando hablamos de la importancia de la”experiencia del usuario”.